Templo hindú en Pakistán vandalizado e incendiado

Un histórico templo hindú en la provincia paquistaní de Khyber Pakhtunkwa fue vandalizado e incendiado por una multitud indisciplinada de cientos el miércoles luego de una disputa por la tierra que ocupa.

El Samadhi de Shri Paramhans Ji Maharaj junto con Krishna Dwara Mandir en la aldea de Teri en el distrito de Karak fue vandalizado por turbas que afirmaron que el templo había invadido tierras adicionales.

El oficial de policía del distrito Irfan Marwat dijo que la multitud protestaba por las obras de ampliación del templo y demolió la nueva construcción junto a la antigua.

El templo fue atacado y demolido por primera vez en 1997. Tras la intervención de la Corte Suprema en 2015, la comunidad local había aceptado su reconstrucción. A pesar de la reconstrucción, hubo una disputa sobre el terreno asignado al templo. Esto también ha dado lugar a algunos malentendidos entre los partidarios del templo y los clérigos locales. Testigos presenciales dijeron que cientos de personas prendieron fuego al edificio el miércoles.

Rodearon y destrozaron el templo durante horas, pero la policía no intervino.

Los medios locales citaron al abogado Rohit Kumar, un representante de la comunidad hindú, diciendo que el templo no excedía el área acordada y que los residentes violaron el acuerdo al vandalizar el templo.

No se han registrado casos y ni siquiera se han realizado arrestos hasta ahora en el incidente.

El secretario de Derechos Humanos del Parlamento Federal de Pakistán, Lal Chand Malhi, condenó enérgicamente el vandalismo de “algunos elementos antisociales”.

Los hindúes son la minoría más grande de Pakistán. Según estimaciones oficiales, 75 lakh hindúes viven en Pakistán. Sin embargo, según la comunidad, más de 90 lakhs hindúes viven en el país.

READ  El primer ministro británico, Boris Johnson, cancela la visita a la India y cita la necesidad de supervisar la respuesta al virus | Noticias de India

La mayor parte de la población hindú de Pakistán reside en la provincia de Sindh, donde comparte la cultura, las tradiciones y el idioma con los residentes musulmanes. A menudo se quejan del acoso de los extremistas.

(Con aportes de agencias)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *