¿Podría el renminbi digital de China representar un desafío para el dólar estadounidense?

A nivel mundial, a medida que muchos países avanzan en la investigación de la moneda digital de los bancos centrales (CBDC), han surgido preguntas importantes. Cuando China comenzó a probar una versión digital de su renminbi (cuyas unidades se miden en yuanes) en las principales ciudades el año pasado, el interés en las CBDC ganó atención mundial, en particular el impacto potencial de este ejercicio en la internacionalización del renminbi. La digitalización de la moneda china, combinada con otros desarrollos económicos, ha llevado a muchos a cuestionar si representará un desafío para la hegemonía del dólar estadounidense como moneda de reserva. Si bien estos argumentos pueden parecer descabellados ahora, no se puede negar que los desarrollos de CBDC pueden resultar transformadores para la economía internacional.

Una moneda de reserva es una moneda extranjera que normalmente mantienen los bancos centrales como parte de sus reservas de divisas. Dichas reservas se mantienen por diversas razones: para financiar transacciones internacionales, para mantener la confianza en la moneda nacional, etc. Las reservas están denominadas en monedas muy utilizadas para pagos internacionales. El dólar estadounidense es la moneda de reserva dominante en el mundo y lo ha sido durante años. Esto es consistente con su amplio uso internacional, siendo la moneda más negociada en los mercados de divisas y la más utilizada para la facturación comercial. Aunque muchos factores geopolíticos son responsables del estado de la moneda de reserva, el tamaño económico del país emisor y su dominio en el comercio internacional juegan un papel importante para lograrlo. Aquí, algunos economistas señalan que China parece tener el “hardware” necesario para competir con el dólar estadounidense como moneda de reserva global. China superó a Estados Unidos como el mayor comerciante del mundo y, según las estimaciones publicadas por el Programa de Comparación Internacional, el producto interno bruto (PIB) de China en $ 19,6 billones en 2017 por paridad de poder adquisitivo, superó los $ 19,5 billones. Sin embargo, algunos economistas creen que el PIB a tipos de cambio efectivos puede ser un mejor criterio para medir el poder geopolítico. Sobre esto, algunos estudios estiman que China superará a Estados Unidos para convertirse en la mayor economía del mundo en 2028.

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Según un estudio del Fondo Monetario Internacional (FMI), la aparición de monedas digitales y los avances en los sistemas de pago podrían alterar la importancia de los impulsores tradicionales de la moneda de reserva y conducir al surgimiento de nuevas monedas de reserva. Los datos anteriores sobre la economía china deben leerse junto con otros desarrollos recientes en la República Popular China. La internacionalización del renminbi ha sido un objetivo estratégico para China. Los esfuerzos de Beijing culminaron con su inclusión en la canasta de divisas de derechos especiales de giro del FMI en 2016. Como una extensión de sus movimientos para internacionalizar su moneda, Beijing está llevando a cabo la investigación de CBDC de manera agresiva. Se cree que China se encuentra en una etapa avanzada de su investigación de CBDC minorista. En abril de 2020, China fue pionera en una versión de su renminbi digital en cuatro ciudades importantes para uso minorista. China también se ha asociado con los bancos centrales de Hong Kong, Tailandia y los Emiratos Árabes Unidos para desarrollar un prototipo que facilite los pagos transfronterizos en tiempo real utilizando una CBDC. La adopción de un renminbi digital para pagos transfronterizos podría permitir al sistema financiero chino reducir su dependencia del dólar estadounidense y limitar la participación de instituciones financieras extranjeras y la supervisión de autoridades extranjeras. Actualmente, los pagos transfronterizos son costosos y requieren mucho tiempo, debido a la participación de múltiples partes, lo que expone a las partes involucradas en las transacciones al riesgo de crédito y liquidación. Si China puede aprovechar su ventaja de ser el primero en moverse para satisfacer la necesidad de una moneda digital y construir un sistema CBDC eficiente que pueda abordar estos puntos débiles en los pagos transfronterizos, su CBDC podría resultar atractivo para el comercio internacional. Las oportunidades potenciales que presenta un renminbi digital para fortalecer la influencia de China en los mercados financieros globales están respaldadas por medidas como la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China y las relaciones comerciales bilaterales con países, particularmente en la región del sudeste asiático. Esta región está estrechamente vinculada a China a través de vínculos comerciales y de inversión, y es probable que Beijing los utilice para estimular la demanda del renminbi digital. Algunos incluso señalan que una moneda digital permitirá que la infraestructura CBDC de China eluda las sanciones de EE. UU. Y también permitirá a los usuarios evitar deslizar el sistema SWIFT. Esto podría ser relevante para países sancionados como Rusia, Irán y Venezuela. Por supuesto, esto en sí mismo puede ser motivo de preocupación.

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Sin embargo, estos desarrollos parecen insuficientes para reemplazar al dólar estadounidense como moneda de reserva mundial. La credibilidad de las políticas del emisor y la profundidad y liquidez de sus mercados financieros son clave. En el caso de China, los controles de capital, las políticas proteccionistas y la falta de transparencia se han citado a menudo como factores que socavan la confianza de los inversores globales. A menos que Beijing aborde estos problemas, una CBDC por sí sola puede no representar un desafío creíble para el dólar estadounidense. Sin embargo, eso puede cambiar. A largo plazo, un cambio en las políticas chinas, junto con la existencia de un sistema CBDC eficiente y ampliamente disponible administrado por China, podría convertir al renminbi en un competidor creíble para el estatus de moneda de reserva.

Shehnaz Ahmed es la gerente de tecnología financiera del Centro Vidhi de Política Legal.

Estos son los puntos de vista personales del autor.

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